La biblioteca 2.0 es una realidad de la que no podemos escapar. Enterrar la cabeza en la arena es una vana resistencia. Así pues, comparto con ustedes, mis colegas bibliotecari@s, una traducción parcial y libre de The Librarian's Manifest, escrito por Laura Cohen.
- Reconoceré que el universo de la cultura informacional está cambiando rápidamente y que las bibliotecas necesitan responder positivamente a esos cambios para proveer los recursos y servicios que los usuarios necesitan y deseen.
- Me educaré sobre la cultura informacional de mis usuarios y buscaré maneras de incorporar lo que aprendo a los servicios de la biblioteca.
- No tendré una actitud defensiva acerca de mi biblioteca, si no que observaré claramente su situación y haré una evaluación honesta de lo que se puede lograr.
- Seré un participante activo en el adelanto de mi biblioteca.
- Recordaré que las bibliotecas cambian lentamente y trabajaré con mis colegas para agilizar la manera de responder a esos cambios.
- Seré valiente al proponer nuevos servicios y nuevas maneras de proveerlos aunque algunos de mis colegas se resistan.
- Disfrutaré entusiasmadamente los cambios positivos y transmitiré éstos a mis colegas y usuarios.
- Me desprenderé de prácticas antiguas si existe un mejor modo de hacer las cosas ahora, aún cuando dichas prácticas fueron efectivas alguna vez.
- Mi actitud al cambio será practica y estaré dispuest@ a cometer errores.
- No esperaré hasta que algo sea perfecto para lanzarlo al público y lo mejoraré continuamente basándome en los comentarios de los usuarios.
- No le temeré a Google ni a servicios parecidos si no que los aprovecharé para el beneficio de los usuarios, y al mismo tiempo les daré un excelente servicio bibliotecario.
- Evitaré que los usuarios vean las cosas en términos del bibliotecario y en vez moldearé los servicios para reflejar las preferencias y expectativas de los usuarios.
Obviamente la biblioteca del siglo XXI ha sido revolucionada por del desarrollo social de la web, sin embargo la revolución más profunda ha de llevarse a cabo en cada bibliotecari@ quien debe impregnarse de la 'actitud 2.0' si es que ha cosechar los frutos disponibles en la web.
